lunes, 15 de febrero de 2010

Almudena Negro: 'Los Goya que no leerán en la prensa'

Serían las seis de la gélida tarde madrileña cuando un grupo de ciudadanos desplegaron ante la atónita mirada de los escasos transeúntes que se encontraban en IFEMA su pancarta de "No a la censura". Era la plataforma internauta "Libertad 2.0" que se concentraba, en un ambiente festivo y pacífico, bajo el lema "No a la censura". "Hemos invitado a los actores del cine español pero tenemos pocas esperanzas de que pasen frío aquí en la calle junto a nosotros; dentro, donde las subvenciones, se está muy calentito”, me comentaban algunos de los participantes en el acto reivindicativo. "Exigimos la inmediata retirada de la disposición final primera de la LES, la derogación del canon digital y la dimisión de Salgado y Sindescargas", añadía un joven blogger encargado de "tuitear" lo que allí aconteciera. "Si se creen que vamos a parar hasta lograr nuestros objetivos, están muy equivocados", aseveraban con cara seria.

Lo cierto es que fueron decenas los ciudadanos que acudieron a posar para denunciar el intento de mordaza que el gobierno quiere imponer, imponernos, en la red. La sorpresa llegaba hacia las ocho y media de la noche, cuando muchos internautas no podían más de frío y las protestas frente al Palacio Municipal de Congresos eran tan numerosas que Alex de la Iglesia tuvo que aludir a "figuraciones", Trueba acusar a los manifestantes de estar "en contra de la cultura y TVE hacer lo que fuera con tal de que no se oyera la pitada: Andrés Pajares se acercaba al fotocall de "Libertad 2.0”. Poco después lo hacía el actor Manuel Zarzo. Incluso algún productor quiso posar en defensa de la libertad en la red.

También numerosos miembros del partido "Ciudadanos" quisieron con su presencia apoyar la libertad en internet. Entre los políticos, enfado monumental de los internautas con Esteban González Pons y Nacho Uriarte (del partido en el gobierno que ha presentado el anteproyecto de ley que ha provocado la rebelión internauta nada se esperaba) y agradecimientos para un amable Alberto Núñez Feijóo, que posó, entre sorprendido y divertido, para la causa. "Es contra la Ley Sinde", le decían los internautas. "Bueno, pero no me gritéis ¿eh?", contestaba el político popular.

Minutos después, hacia las 21:40 horas, hacían su aparición en coche oficial y cariacontecidos Ángeles González-Sinde (su atuendo fue muy comentado por los presentes y no precisamente para bien) y José Blanco. A esas horas ya había una extraña y variopinta mezcolanza de ciudadanos situados enfrente a la entrada de la carísima Gala de los Goya: grupos provida, trabajadores de TVE enfadados con el gobierno, manifestantes anti-SGAE, internautas y la Plataforma de las Clases Medias reivindicando su papel de "productores forzosos" del cine español que megáfono en mano, agitaban canturreando "los de la ceja, vaya jeta" y “con mi dinero no”. Los actores, presentadores y demás personajes, entretanto, entraban rápidamente dentro del Palacio, tal vez asustados por la pitada con que cada uno de ellos era recibido por lo que creían iban a ser fans enardecidos. Ni Penélope Cruz, a quien se le enganchó el vestido, se libró de la protesta popular.

Frente a ellos unos pocos jóvenes que recibían supuestamente entusiasmados a las estrellas. "Les han pagado 7 euros por hora, autobús y bocata para hacer de extras", te contaban en voz baja , acaso con un poco de mala leche y mucha inventiva, los manifestantes, quienes añadían que la "clá" contaba incluso con una animadora a la cual casi nadie hacía ni caso por mucho que se esforzaba en indicarles cuándo debían de aplaudir a rabiar.

- “Oye, ¿y ese quién es?”.

- “No tengo ni idea, que no veo cine español”.

Protesta popular que pone de manifiesto el hartazgo de los españoles con la casta dirigente. Más que contra los actores los abucheos, está claro, eran contra los privilegios feudales que algunos, gracias a un sistema decadente y corrupto, disfrutan. A costa de los demás.

Quedó asimismo bastante claro por la escasa asistencia de público, que lo del cine español es una mentira y gorda, que diría la ministra. A estas superestrellas no las sigue casi nadie. Igualito que en Hollywood, oigan. Igualito.


(Publicado en Diario Siglo XXI)

1 comentario:

  1. Cuatro gatos sin ganas dando la "bienvenida al acto" y quinientos enfrente cantandole las cuarenta a un sistema que primero puso la multa preventiva con el canon,luego cobra via SGAE hasta al grupo de teatro del insti y ahora remata con querernos controlar en la red.Y todos son amiguetes,oye.

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