lunes 7 de junio de 2010

El futuro es audiovisual: de la Web 1.0 a la Web 3.0

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En el Universo Internauta todo avanza tan rápidamente que aún no nos hemos adaptado a la Web 2.0 que ya hablamos del futuro inminente de la Web 3.0, algo que amenaza con transformar aún más si cabe nuestra experiencia cotidiana y de la Red.

Aunque existe un debate sobre cual es la definición correcta del término Web 3.0 podríamos decir que hace referencia básicamente a la evolución en el desarrollo, interacción y uso de la web que incluye la transformación de la red en una base de datos capaz de interconectar e interpretar esos datos, lo que significaría un gran avance en el campo del conocimiento.

Esto podría ser aplicable a la investigación genética, la inteligenica artificial, la Web 3D y la evolución del conocimiento humano en su totalidad.

Muchos ya afirmamos que la Web 3.0 será la Web Visual. Como afirma Antonella Broglia, ver y descargar video en la red es ya una de las actividades más importantes que se hacen en internet.

Hace unos días YOUTUBE celebraba su quinto aniversario con una cifra de 1.000 millones de reproducciones diarias.

Esto es un fenómeno mundial y es la tendencia. El consumo audiovisual es algo que el ser humano hace ya más que cualquier otra cosa a cualquier nivel.

La comunicación por video como skype, el consumo de películas, videos musicales, juegos, fotos de alta calidad, y la tendencia que más fuerte viene, la TV en internet están convirtiendo la Web en una experiencia Audiovisual.

Hace algunos años el 90% de la red estaba basada en texto y esto ha bajado al 10% actual.

Sin duda, el futuro de la Web 3.0 implica una web absolutamente Audiovisual.

¡Bienvenidos al futuro!

(Publicado por: SOLUCIONES PARA EMPRESA)

Diferencias entre Linkedin, Facebook y Twitter

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Aunque está en inglés, espero que os gusten estas imágenes, que resumen las diferencias entre estas tres redes sociales, a la hora de añadir amigos a las mismas.


sábado 5 de junio de 2010

Iñaki Huerta: Guía de Community Manager

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Tras varias charlas seguidas que llevo estas semanas sobre cómo desarrollar el trabajo de Community Manager en Facebook he decidido hacer este post que resuma los puntos que veo yo importantes sobre este tema.

Antes de empezar, decir que se trata de una visión personal, no tengo gran experiencia real en este campo como para ir de Gurú del Social Media. También es cierto que los "gurús" de este campo tampoco la tienen así que mi opinión debería ser al menos tan válida como la suya... ¿no? La verdad es que me apetecía escribir lo que se y pienso sobre este tema y como resultado ha quedado una pequeña guía. Como siempre vosotros sois libres de hacer caso a lo que queráis y vuestros comentarios serán siempre bienvenidos...

1. El Papel Community Manager

El llamado Community Manager es aquella persona -o identidad virtual, ya que nada obliga a que sea solo una persona- que representa la identidad de nuestra marca en la red. Se trata de una figura que lleva años existiendo pero que no ha sido hasta los últimos meses que no ha cogido fuerza y su nombre ya suena bien fuerte en todos los medios dedicados al marketing online.

Inicialmente esta persona era la que administraba los foros de la web de la empresa y atendía los emails de los apartados de "contacta". En una época en la que todo lo "social" en Internet no para de crecer, esta figura ya no solo se encarga de estas secciones y ni siquiera se encarga solo de la web.

Un Community Manager debe ser siempre la voz online de la empresa, lo que le lleva a estar presente en muchos más canales:

Dentro de la web:

- Puede tener un blog propio en la empresa, gestionarlo y elegir qué comunicados no corporativos hacer.

- Puede llevar las comunidades/foros, impulsarlas y también controlarlas. No se trata solo de que modere el foro, debe planificar su futuro.

- Debe poner medios de comunicación para los usuarios: comentarios, formularios de atención al cliente e incluso chats o Click 2 calls donde atender a los usuarios.

Fuera de la web:

- Es el responsable de la marca en las redes sociales: Facebook, Twitter, Tuenti, Buzz, Orkut, etc.

- Es el usuario con capacidad de hablar en nombre de la empresa en los foros del sector.

- Es el responsable de la reputación online de la empresa y por tanto el gestor de incidencias en las webs de opiniones/criticas de productos.

Por otro lado, el Community Manager no es el presidente de la empresa. No representa a esta sino a la marca. Cuando nos habla un Comunity Manager debemos identificarlo como un amigo nuestro que está muy afiliado a la marca pero que tiene más intereses puestos en nuestra amistad que en la rentabilidad de la empresa, por lo tanto, no puede quedar identificado como dueño y señor de la empresa.

2. La página de Facebook

Centrándonos en Facebook, la labor de un Community Manager pasa por la creación de una Página central de Facebook sobre la marca y su gestión como medio de comunicación. Esta parte parece que ha sido entendida de forma muy rápida por el sector de Internet pero a partir de ahí es cuando surgen la mayor parte de las dudas. La gente llega, se sitúa en Facebook con su página y empieza su actividad sin ningún criterio... ¿qué sentido tiene tanto esfuerzo descontrolado?

3. Nuestros Objetivos

El primer punto a discutir es, "qué quiero yo conseguir de mi página de Facebook", ¿por qué está ahí? El motivo inicial para crearla puede ser muy estudiado o tan absurdo como el típico "es que todo el mundo tiene que tener una página en Facebook", no importa, ahora estás ahí y tienes que hacer algo.

Podemos lanzarnos a publicar cualquier cosa, subir fotos, vídeos, copiar nuestras noticias, etc. Pero si queremos que todo esto tenga un sentido debemos definir antes de nada qué objetivos tenemos con nuestra página y lo que es casi igual de importante: cómo vamos a saber si los vamos cumpliendo.

La mayor parte de la gente se queda en 2 aspectos superficiales de Facebook: A cuánta gente "le gusta" mi página -anteriormente conocidos como fans- y cuanto contenido publico en ella y les hago llegar. Esto, con un mínimo que lo pensemos resulta totalmente irreal e inútil. Puedo tener miles de seguidores en mi página y no llegar a ni uno solo de ellos, no trasmitir y por tanto no comunicarme con ellos.

Por lo tanto, lo que debo buscar es algo un poco más complejo que mi numero de "fans". Sin duda este es un número importante pero hay más cosas que ver y medir. Para ello es vital pegar un repaso y entender las estadísticas de uso que Facebook nos da sobre nuestras páginas e incluso complicarlas un poco más según nuestros intereses. Debemos fijar cuales van a ser nuestros indicadores -llamados normalmente KPI- por los que mediremos el éxito y evolución de nuestra página. Estos serán sin duda distintos en cada caso, pero pongo algunos ejemplos:

- Número de Fans de la página

- Número de Fans con interacciones CON la página (que comentan, preguntan a la marca, marcan "me gusta")

- Número de Fans que interactuan EN la página (que publican y opinan originando conversaciones Fan-Fan)

- Número de Fans ganados a la semana

- Número de Fans perdidos a la semana

- Número de Apariciones en Hilos de los usuarios

- Número de Usuarios no Fans que ven interacciones de sus amigos con nuestra página

- Capacidad de convocatoria a eventos

- Capacidad de conseguir visitas a páginas externas de Facebook

- Etc.

Como se ve, los indicadores a los que hagamos caso pueden ser muchos y muy variados. Cada uno será más o menos importante según lo que pretendamos con nuestra página. Si solo buscamos hacer llegar nuestras noticias, quizás solo nos interese saber cuantos "Fans" tenemos y cuantos comentan algo sobre lo que publicamos. Si pretendemos generar fidelidad, aspectos como los fans que interactúan en la página, los fans perdidos por semana o la capacidad de convocatoria a eventos puede ser mucho más importante. Debemos estudiar cuales son nuestras intenciones y elegir indicadores (KPI) en consecuencia.

A partir de aquí nos marcaremos objetivos para conseguir mejorar poco a poco nuestros indicadores. Seguidamente veremos algunas de las acciones más comunes que podemos querer realizar para este cometido y cómo resolverlas.

3.1 Configurando nuestra página

Creamos nuestra página con unos sencillos formularios y a partir de ahí gestionamos los distintos apartados de la misma para acabar representando lo que deseamos. En este proceso hay aspectos estéticos que debemos cuidar como son la foto de perfil, la configuración de las pestañas, etc. Con estos nuestra intención es la de conseguir un mínimo de profesionalidad: nadie va a creer que representamos una marca si no parece que hay nadie serio tras ella. Cuidemos la foto, que sea de calidad, preocupémonos de configurar todos los detalles de la página y creemos alguna pestaña extra sobre productos o campañas sociales ya abiertas.

A partir de aquí, el resto de lo que hagamos en la configuración de nuestra página ya no tiene nada que ver con la estética -ni con el capricho- sino con nuestros objetivos con la página de Facebook. Debemos meditar como afecta cualquier cosa que hagamos a la experiencia de los usuarios en nuestra página...

- Sobre las pestañas por defecto: ¿Queremos una pestaña con un foro o preferimos controlar más la comunicación y no dividir la poca masa de usuarios que tenemos?

- Sobre qué tipo de hilo ven los usuarios por defecto: ¿Queremos que nuestros usuarios lean mucho más nuestras noticias que las del resto de usuarios o queremos dar más impresión de comunidad que invita a participar?

- Sobre la posibilidad de añadir nuevas pestañas con FBML estático: ¿Queremos crear pestañas sobre temáticas o productos concretos o alejarnos de los intereses de la empresa (al menos en apariencia)?

Aparte de este tipo de preguntas iniciales debemos saber cuándo es el momento de cambiar de opinión sobre la configuración de nuestra página. Por ejemplo, si vemos que no tenemos forma de animar a los usuarios a que participen, tal vez interese más cambiar el tipo de hilo que se ve de nuestra página... o al menos probar qué pasa si lo hacemos.

3.2 Llegar a la gente

Otro de los aspectos vitales que debemos trabajar es cómo conseguimos que la gente descubra que nuestra página de Facebook existe y tenga la oportunidad de marcar que "le gusta".

- Contactos actuales: Una de las formas más básicas que se utilizan es aprovechar los contactos personales que ya se tienen y proponerles que visiten la página y marquen que "les gusta". Un simple mail, mensajes en Facebook, recomendaciones de amigos, etc. Todo esto puede ayudarnos a empezar con nuestra página.

Sin embargo hay que tener criterio a la hora de hacer esto. Seguramente esta no será la única página que propongas a tus contactos y estos acaban quemándose de tanta propuesta. Sé sabio a la hora de decidir a quién le propones hacerse "fan" de una página y a quién no. Evita quemar a aquellos que no les interesa y también a aquellos que marcarán que "les gusta" solo por cumplir y seguidamente bloquearán las nuevas noticias en sus muros. Quizás te hagan quedar bien con tus jefes/clientes al aumentar tu número de amigos pero realmente no vas a cumplir tus objetivos con ellos y perderás la posibilidad de cumplirlos cuando realmente les necesites.

- Base de datos de la marca: Una opción mucho más profesional es la de explotar la base de datos de clientes o contactos de toda la empresa a la que representa la marca. Un simple email anunciando la creación de la página debería atraer a gran cantidad de futuros "Fans". Algún tipo de incentivo por hacerse "Fan" puede rematar la faena perfectamente.

- Promoción offLine: Un poco de ayuda no le viene mal a nadie. Decirle a los visitantes físicos de la empresa que existe un lugar de reunión en Facebook seguro que no te vendrá mal.

- SEO Interno de Facebook: La optimización para aparecer en los buscadores es importante. Hay personas que buscan páginas a las que suscribirse mediante el Buscador de Facebook. Debemos asegurarnos de que estas nos encuentren.

Utilicemos el nombre de página adecuado y por el cual la gente conoce a nuestra marca. Por otro lado, indiquemos en las descripciones todas aquellas palabras por las que deseamos aparecer en las búsquedas. El buscador de Facebook no es muy complejo con lo que no debería costarnos sacarle partido.

- SEO con la página de Facebook: Si nuestra página es pública (¡que debería serlo!), los motores de búsqueda tradicionales (Google, Yahoo, Bing, etc.) podrán encontrarla e indexarla. Juguemos con todas las reglas y acciones SEO que conocemos -empezando por indexar la página- para conseguir visitas extra. En este blog puedes encontrar algunas cosas sobre este tema.

- SMO en nuestra webs: La llamada "Social Media Optimization" son las acciones que tomamos en nuestra web para facilitar a los usuarios que la propaguen por las redes sociales. Parte de lo que puede hacerse en SMO pasa por dejar bien claro a los usuarios de nuestra web que pueden encontrar una vía más personal de comunicación en Facebook marcando que "les gusta" nuestra página. Para ello basta con ofrecer links directos a nuestra página o usar los Social Plugins de Facebook

- Haciendo o emulando el Buzz Marketing: El Buzz Marketing es una técnica destinada a sorprender a los usuarios haciendo que estos comenten durante un tiempo aspectos sobre la marca que se promociona. En realidad se trata de acciones complejas que no están al alcance de todo el mundo. Sin embargo, lo que si que puede hacerse es emular sus efectos. Lanzando una acción de Buzz Marketing (por pequeña que sea), podemos servirnos de ella para hablar con distintas personalidades por distintos foros y lugares de encuentro de internet sobre la acción en cuestión.

3.2 Comunicar a quienes "les gustamos"

Una vez estamos consiguiendo una masa de "fans" suficientemente grande, el siguiente paso es asegurarse de que comunicamos algún tipo de mensaje a estos. Si no, ¿para que los queremos?
Para ello yo personalmente daría 4 consejos básicos:

- Existe: Si nunca hablas, sorprenderás demasiado cuando lo hagas, algo que no te interesa. La gente debe saber que tu página habla, lo hará casi siempre de tu marca, pero hablará.

- No canses: Recuerda que no todo el mundo se pasa el día en Facebook y que no eres realmente un amigo. Evita estar siempre en los hilos de tus "fans", debes ir apareciendo pero no molestar con una presencia continua.

- Aporta: Lo mejor que puedes hacer para fidelizar a tu público es serle útil. Enséñales o dales algo -un caramelito- de vez en cuando y esperarán ansiosos a tu siguiente comentario.

- Se una persona: Hablaremos más adelante de la personalidad de una página de Facebook, de momento simplemente mencionar que cuanto más "persona" parezcas más costará ocultarte o desuscribirse de tu página.

3.3 Que la gente se comunique con nosotros

Bien, ya hemos conseguido comunicarnos. La verdad es que se nos da bien y creemos que estamos llegando a bastante gente. El siguiente punto es buscar el feedback y la interacción con o entre los usuarios. Para ello también voy a dejar algunos consejos personales sobre el tema:

- Se cercano: No hables en tercera persona, no formalices tus mensajes, no seas un ente extraño. La gente no comenta nada cuando no está cómoda y esto en Internet es aún más cierto pues no existe la obligación de hablar y saludar. Cuanto más te acerques a la forma de hablar en Facebook de tus "fans", más fácil será que se decidan y por fin dejen su comentario.

- Motiva la comunicación: Si no muestras tu interés en que la gente te hable no lo hará. Eres una marca. A veces muy seria e importante, ¿cómo va a osar nadie a hablarte? Deja claras tus intenciones. Comunica una y otra vez que quieres conversación. Muletillas como "y vosotros... ¿qué pensáis de esto?" o preguntas directas a tu publico ayudarán poco a poco a lanzarse a la gente. No desesperes si las primeras veces no funciona, no todo el mundo se lanza a la primera.

- Muestra que es posible opinar: A veces el problema es simplemente que nadie se arranca a hablar. Es mucho más sencillo empezar a opinar cuando se ve claramente que hay más gente que lo hace. Si lo necesitan, dáselo. Crea unos cuantos usuarios nuevos de Facebook y falsifica los comentarios, esto ha funcionado siempre en los Foros, ¿por qué no en Facebook?

3.4 Que la gente 'grite' que existimos

¡Genial! Ya tenemos un volumen aceptable de usaurios, les comunicamos nuestros mensajes y ellos nos devuelven su feedback. ¿Qué falta? Nos falta que nos prescriban. Que griten en Facebook que nuestra página existe y que "¡mola!". Los usuarios más asiduos a Facebook tienen de 100 a 200 amigos que leen todo lo que publican - esto no es del todo cierto, pero bueno-... multiplica qué posibilidades tienes. Como antes, unos cuantos puntos que veo útiles para conseguir esto.

- Crea debate: Facebook no solo publica en los hilos de los usuarios cuando un usuario cambia su estado sino que lo hace con gran cantidad de acciones. Si los usuarios participan, sus amigos verán que lo hacen.

- Crea comunidad: Si los usuarios pasan a interaccionar entre ellos e incluso crean sus propios mensajes en tu página la visibilidad de tus mensajes en sus hilos será aun mayor.

- Crea fans: Pero de los de verdad. Si consigues que alguien recomiende a sus amigos voluntariamente tu página es que lo estás haciendo muy bien. Incentiva en la medida de lo posible este comportamiento.

- Da incentivos: Esto siempre funciona. Regalos por traer amigos, o simplemente regalos, para que avisen a sus más cercanos. Lo gratis siempre gusta.

- Crea una App: Por último, la Api de Facebook nos brinda la posibilidad de crear aplicaciones que generen acciones en los usuarios. Estas te pueden servir para publicar en sus muros aspectos sobre tu página. Se trata en realidad de algo un poco costoso y que no siempre da resultados, pero sin duda siempre es una opción a valorar.

4. Nuestra personalidad

Por último y para acabar ya con este post -que me está quedando más largo de lo que pensaba- hacer hincapié en la necesidad de crear una personalidad adecuada para nuestra página. Como hemos dicho, nuestra página habla, se comunica e incluso escucha. Nuestra marca en Facebook debe diferenciarse de una persona en que es una marca... solo en eso. De otro modo yo creo que la cosa no funciona. Tenemos usuarios con un estado de animo de ocio y dispuestos a cotillear y a hablar con amigos, si no cuadramos en ese flujo de pensamientos no llegaremos a mucha gente.

Es nuestra labor elaborar la personalidad en Facebook de nuestra marca. No debemos equivocarnos, no somos nosotros los que hablamos cada vez que nuestra página publica algo, sino la página de la marca. Debemos ser consecuentes con esto y saber cuando usar un tono serio o informal y cuando ponernos de lado de la empresa o de los usuarios. Marquémonos unas normas y respetémoslas en la medida de lo posible.

En la elaboración de nuestra personalidad creo que es importante pensar más en a quien nos dirigimos que en a quien representamos. Nuestro éxito va a depender de nuestra comunidad, por lo que debemos conocer a quien hablamos. O somos cercanos a ellos, o nuestra página simplemente será una más de las miles de páginas de empresas en Facebook que no sirven absolutamente para nada.

Posts Relacionado: El Community Manager y las Relaciones Públicas

Fuente: (Blog de Iñaki Huerta)

viernes 4 de junio de 2010

Enrique Dans: Community Managers

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(Expansión).- Son, sin duda, uno de los puestos de los que más se habla últimamente en muchas empresas: a día de hoy, la empresa que no se haya dado cuenta de la importancia de las comunidades que la rodean, tiene un verdadero problema. Algunos sostienen, incluso, que las comunidades dominan a las marcas, es decir, que las marcas son ya lo que su comunidad decide hacer con ellas.

Algo que en la web, de hecho, parece casi evidente: muchas de las empresas más brillantes e innovadoras están construidas, precisamente, sobre las acciones de sus comunidades de usuarios.

Para las empresas, las comunidades son, cada día más, el ser o no ser. Si la tienes, porque mantenerla requiere gestión, trabajo y cuidado. Si no la tienes, porque tienes un problema: en un mundo donde el márketing se ha vuelto social, donde lo que esperas es que tus mensajes sean reenviados, votados, comentados, valorados y hasta construidos por los usuarios, enfrentarse a un motor de búsqueda con cero resultados y a la evidencia de que nadie habla de tu empresa es similar al ostracismo, a la temida «zona de indiferencia».

Un community manager, por tanto, es la persona que se encarga de construir, pulsar y alimentar la comunidad de usuarios que la empresa tiene a su alrededor: captar lo que se dice, valorarlo, compararlo con lo que se dice de sus competidores, medirlo con respecto a palabras genéricas que los usuarios utilizan para llegar a sus productos, decidir cuándo conviene entrar en la conversación...

El perfil de community manager no sólo requiere un buen nivel de manejo de determinadas herramientas y moverse por la web con la misma naturalidad que quien pasea por la calle: sus habilidades son, además, sociales. Requiere dosis importantes de empatía, de inteligencia contextual y emocional, de profundo conocimiento de la empresa y su industria y, sobre todo, de sentido común, en muchas ocasiones el menos común de los sentidos: son conocidos ya los casos de empresas que se metieron en auténticos berenjenales que llegaron a erosionar su marca debido a que su community manager no estaba a la altura, y reaccionó de manera inadecuada ante determinadas situaciones.

No se trata sólo de reaccionar rápidamente: a veces, es más importante no hacerlo, o esperar al momento oportuno, o decidir entre el ámbito público o el privado, o estimar si una petición tiene sentido o simplemente «no puede ser y además es imposible». El community manager apunta claramente a un perfil directivo: recoge información, la procesa y analiza, y toma decisiones en función de la misma manejando un conjunto de habilidades determinado.

Indudablemente, a gestionar comunidades se aprende gestionando comunidades: llegar a tener un buen perfil de community manager requiere un cierto nivel de experiencia, y una definición clara dentro de la compañía. Ser «la voz de la empresa en la red» precisa de un perfil que no suele ser simplemente «un becario espabilado» (aunque pueda haber becarios verdaderamente muy espabilados que maticen esta aseveración), sino una persona capaz de analizar situaciones con un criterio sólido, y acceder, por ejemplo, a un directivo determinado para solicitar su participación en un tema específico.

Tan malo es el community manager que no ve la importancia de un discreto comentario en un foro que puede acabar escalando hasta la categoría de escándalo, como el que sobrevalora otro que carecía de importancia y acaba sobrerreaccionando y creando un problema donde no lo había.

La gestión de comunidades tiene mucho de científica, de trabajo de métricas, de evaluación de flujos de tráfico, y se apoya en herramientas cuantitativas sofisticadas que se complementan, además, con una adecuada «mano izquierda» y experiencia en comunicación. El buen community manager no sólo gestiona emergencias e incendios, sino también se convierte en un muy buen detector de oportunidades y tendencias, pudiendo llegar a tener una verdadera influencia sobre la estrategia de la compañía: en muchos sentidos, maneja un auténtico focus group permanente, una herramienta que puede llegar a tener mucho valor.

¿Qué dice la red de su empresa, de su marca, de sus productos, de su competencia? ¿Existen conversaciones al respecto? ¿Participa en ellas? ¿Extrae de ellas la información adecuada? Es el momento de preguntar a su community manager.

Enrique Dans es profesor de IE Business School.

jueves 3 de junio de 2010

Decálogo Blogger (por Mikel de Agirregabiria)

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En el blog de Mikel Agirregabiria encontramos hoy un magnífico decálogo para bloggers, cuya detenida lectura recomendamos a todos los blogueros que nos siguen.

Quienes se sienten bloggers, a nuestro juicio, debieran cumplir algunas reglas autoimpuestas. Os sugerimos que quienes lean este post se animen en un meme a compartir cuáles consideran que son las esenciales e indispensables. A nuestro juicio, todo blogger ha de cumplir los siguientes diez mandamientos:

1º.- Te presentarás y firmarás tus opiniones, facilitando al máximo tus características y trayectoria personal y profesional a fin de ofrecer una visión completa de tu identidad.

2º.- Priorizarás la difusión máxima por Internet con la propia narrativa blogger, aunque puedas compatibilizar su extensión por otros canales, soportes y formatos más convencionales.

3º.- Contarás lo que vives y te apasiona, con sinceridad y sencillez, desde tu particular perspectiva, con ánimo positivo y constructivo, subjetivamente pero sin aceptar condiciones que limiten tu autonomía y tu libertad.

4º.- Defenderás a ultranza el debate permanente, pero con absoluta cortesía políRica, el diálogo entre complementarios, el respeto a las opiniones ajenas en pro de una gran conversación.

5º.- Acudirás y propiciarás preferentemente a eventos abiertos, desde donde luego puedas contar lo sucedido sin cortapisas ni limitaciones.

6º.- Anunciarás dónde y para qué estarás anticipadamente, comunicarás desde el suceso (si es factible) y reportarás una crónica lo más exhaustiva posible tan pronto como se pueda, enlazando los restantes relatos de otras personas.

7º.- Relatarás con toda la dimensión multimedia que alcances, acompañando los textos con fotos, imágenes, sonidos, grabaciones,... para ofrecer la visión más amplia y exacta de lo acontecido.

8º.- No pagarás, ni cobrarás, por tu actividad blogger. Si quienes organizan algo desean contar con relatos bloggers no deberán cobrar su entrada, ni quienes cuentan su desarrollo aceptarán honorarios o regalos que puedan mediatizar su mensaje.

9º.- Serán de libre y gratuita difusión tus entradas, reconociendo y linkando la autoría de todos tus contenidos y detallando las aportaciones que se mencionen.

10º.- Respetarás estrictamente las condiciones aceptadas de la organización de lo que sea objeto de tu atención, siempre que este precepto no entre en colisión con los mandatos anteriores.

Estas normas pueden flexibilizarse ante razones de fuerza mayor, o por simple sentido común en determinadas ocasiones, pero su espíritu debe reflejarse en cada línea escrita de post o micropost. Todo ello se condensa parafraseando y pacificando a Julio César y su cita "veni, vidi, vici"("fui, vi, vencí"), en el que sugerimos sea nuestro "lema blogger: Fui, viví y compartí".

Los bloggers ofrecemos antes difusión que discreción, por lo que os pedimos que con nosotros no compartáis secretos, sino proyectos en los que creamos y con los que podamos cooperar.


miércoles 19 de mayo de 2010

De dios a bufón en un clic

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La reputación 'online' está en alza - La Red bulle de rumores y las empresas contratan a consultoras para limpiar su nombre

MIGUEL CALZADA / SANTIAGO GIMENO (EL PAIS, 19/05/2010)


El prestigio siempre ha sido algo de lo que preocuparse. Construir una identidad sin mácula era tarea de una vida, incluso de varias. En tiempos medievales bastaba echar una ojeada al escudo de armas, que garantizaba el buen nombre del portador. Yelmos y flores de lis fueron sustituidos por los contactos, gente importante que respaldaba la propia fama.

El prestigio siempre ha sido algo de lo que preocuparse. Construir una identidad sin mácula era tarea de una vida, incluso de varias. En tiempos medievales bastaba echar una ojeada al escudo de armas, que garantizaba el buen nombre del portador. Yelmos y flores de lis fueron sustituidos por los contactos, gente importante que respaldaba la propia fama. Hoy, Internet se ha apropiado de las herramientas para labrarse una buena reputación. Ni cartas de recomendación ni blasones familiares. El linaje ha sido sustituido por el historial de Google.

La notoriedad nunca fue tan democrática como ahora. Cualquiera puede acceder a la Red y defenderse en ella sin dinero ni intermediarios. Sólo méritos y un público casi ilimitado. Pero al igual que en la Edad Media, los mentideros bullen de rumores que se extienden como la pólvora y que, también de manera democrática, salpican las reputaciones.

"Antes, si crecías en un pueblo, sabías quién era hijo de quién y, si te metías en líos, todos se enteraban. Ahora, ese pueblo es Facebook o Twitter. Si cometes un error, todos lo saben". Andy Beal es uno de los mayores expertos mundiales en reputación online y ha asesorado, entre otros, a Microsoft y Motorola. Asegura que los jefes consultan Google y Facebook para saber más sobre sus empleados: "Al menos una vez al año, supervisarán tu actividad online para encontrar algo que pueda hacerte prescindible. Muchos mánager se hacen amigos tuyos en las redes sociales para vigilarte".

Beal es el creador de Trackur, un programa que busca identidades en Internet para averiguar lo que se está diciendo de ellas. Es una iniciativa semejante a la de Twinfluence, web que utiliza Twitter (portal donde se pueden publicar comentarios de hasta 140 caracteres) para determinar la popularidad de cada usuario, a cuánta gente llegan sus mensajes.

Medir la reputación y mejorarla es tarea de profesionales. En España, despuntan las primeras consultoras especializadas. Estudian la presencia en Internet de la empresa, institución o particular que les contrata y generan contenido positivo sobre ellas (texto, fotos y vídeos sobre lo que hacen y dicen, cuanto más, mejor). Si el daño ya está hecho, solicitan a blogs, foros y webs que retiren los comentarios injuriosos sobre sus clientes.

En Overalia, trabajan sobre todo con pymes. "Las empresas son conscientes de que Google les afecta. Cuando encuentran informaciones sobre ellos creadas por otros, se preocupan", explica Victor Puig, director de contenidos, que ofrece el siguiente ejemplo: "Un señor llega a una compañía y su mala gestión la lleva a la quiebra. La gente le critica en la Red. Si intenta crear otra empresa, tendrá problemas. Al buscarle en Google, su perfil arrastrará esas críticas".

Esto se conoce como "crisis de marca", y es la especialidad de la consultora Customer Hunt. Oriol Gifra, su director, ha trabajado con cantantes, políticos y también con un empresario que perdía hasta 100.000 euros a la semana por un solo insulto anónimo en un foro: "Los proveedores anulaban pedidos, el banco le negaba la ampliación de la póliza de seguros e incluso le costaba que alguien se presentara para una entrevista de trabajo".

¿Existen quitamanchas? "El 90% de las ofensas vienen de los foros. Les pedimos que retiren los comentarios. Muchos se niegan, alegando que no están obligados. Por eso, no prometemos nada. A corto plazo, es muy difícil solucionar algo. Hay clientes que se creen que esto es apretar un botón y ya está", asegura Gifra.

Se puede gestionar la reputación en Internet sin recurrir a expertos. Para hacerlo hay que sumergirse en un sinfín de webs en las que se pone nota a compañeros de trabajo, amigos y hasta a completos desconocidos. Todavía en pruebas, Unvarnished ("sin barniz", en español) permite publicar comentarios sobre jefes y colegas de manera anónima. Se puntúan las diferentes aptitudes (productividad, sociabilidad...) y se ofrece una valoración general (de una a cinco estrellas). Después, se escribe a voluntad: "Nunca consiguió hacer nada. Se dedicó a hacer la pelota y a desperdiciar sus años en la empresa". Es uno de los comentarios que pueden leerse en el perfil de un directivo de Google. Es imposible saber quién fue el rencoroso autor y tampoco puede borrarse.

Esta oportunidad para vengarse ha llevado a The New York Times a calificar a Unvarnished como "la pared de un baño en el que todo el mundo puede entrar". Sin embargo, casi todas las pintadas son positivas. En muchas ocasiones, los que son amigos en Facebook se valoran mutuamente con la máxima puntuación, en una complicidad interesada. Peter Kazanjy, fundador de Unvarnished, explica que la mejor manera de controlar tu reputación es conectar con los demás: "Pedir a personas que te conocen que escriban sobre ti. Agradecer esos mensajes, matizarlos o incluso desmentirlos". Es posible replicar a una crítica y ofrecer argumentos que cuestionen su veracidad, así como invitar a otros compañeros para que te defiendan.

No en todas las webs hay tanto control. Formspring y Jerk se centran en la reputación personal y apuestan porque el círculo de confianza del usuario entre a valorar sus aspectos más íntimos. Preguntas como: "¿Es Mary sensible, es leal, está enamorada?". Abundan las obscenidades y las salidas de tono, también los perfiles falsos, como uno sobre el Papa. El vertedero de la reputación se encuentra en Jerk, donde existe un top 100 de "estúpidos". Gente real que es duramente insultada, a menudo por desconocidos. Hay una sección de pujas en la que se ofrece dinero para que alguien resulte elegido "estúpido del día" (también hay del mes y del año). El que paga más, decide quién será humillado en la plaza pública.

El escarnio de la reputación existe, pero también su monetarización. En The Whuffie Bank quieren sustituir el dólar por el whuffie, una forma de pago virtual. Miden el prestigio basándose en la influencia que tienen los usuarios a través de su cuenta de Twitter, y en breve esperan dar el salto a Facebook. No intentan responder a "quién tiene más reputación que quién", sino determinar la especialización de cada uno. Si alguien demuestra que es un líder de opinión en un tema, le otorgan el título y una buena cantidad de moneda virtual. ¿Para qué sirve? "El día de mañana podrás saber qué 10 personas saben más de fútbol en tu ciudad o quién sabe más de Los Simpson en tu barrio. Si alguien tiene muchos whuffies en Barcelona sobre Messi, podrá canjear su moneda por un descuento en Adidas", afirma Santiago Siri, uno de los fundadores. ¿El resultado? Una economía de reputación con forma de sofocracia o gobierno de sabios a la que todo el mundo tenga acceso. "Una que cumpla la máxima de Marx: 'de cada uno según sus capacidades, a cada uno de acuerdo con sus necesidades".

Existe también una versión ONG, promovida por Amnistía Internacional. Tyrannybook es un Facebook para criticar a "los líderes que no respetan los derechos humanos". Los amigos se llaman "aliados" y se unen en grupos como "los 20 peores dictadores que siguen con vida", en una clasificación encabezada por el norcoreano Kim Jong-il y en la que aparecen también Ahmadineyad (Irán) o Hu Jintao, presidente de China.

Eduardo Press, psicólogo especializado en conflictos laborales, recomienda separar la herramienta del uso que se hace de ella ("con un martillo puedo clavar un clavo o romperte la cabeza"), pero se centra en los riesgos: "Al carecer de reglas, todo queda ligado a la responsabilidad, que se diluye con el anonimato. El riesgo es el linchamiento. Destruir una reputación siempre es más fácil y lleva menos tiempo que construirla".

La mayoría de los expertos minimizan los riesgos y se sienten molestos por la distorsión mediática: "El miedo vende", dice Neus Arqués, de la consultora Manfatta. "Antes, para llegar a grandes audiencias, hacía falta dinero para pagar a un responsable de comunicación. Ahora, cualquiera, incluso un autónomo, puede llegar más allá de su barrio".

No todos los rumores son infundados. "Hay gente que merece su mala fama", afirma Victor Puig, de Overalia. Pero incluso estos, señala Oriol Gifra, de Customer Hunt, tienen derecho a limpiar su reputación: "Esto es como si van a un abogado: yo les defenderé, sean inocentes o no".

¿Cómo hacer para no perder el buen nombre en el lodazal de insultos anónimos que puede ser la Red? Jeremiah Owyang se presenta como "estratega web" y es columnista de Forbes: "Debes apropiarte de tu nombre en Internet antes de que otro lo haga". Blindarse ante posibles ataques,tal y como hace la Casa del Rey, que ha ido comprando y cerrando los dominios web con el nombre de los hijos del Príncipe y las Infantas a medida que estos nacían. Pero ni siquiera esto es suficiente. La mujer del hombre más poderoso del planeta, Michelle Obama, tuvo que soportar hace meses cómo una foto suya se asociaba en Google a la palabra monkey (mono) y a un montaje fotográfico de un simio con su rostro.

En el medievo, bastaba un mal lance en batalla para perder la vida. Si el caballero no había dejado descendencia, desaparecía su nombre. Hoy, quien deja huella en Internet lo hace para siempre. Borrarse de las redes sociales no garantiza nada, la información sigue ahí. ¿Hay esperanza si la losa de la reputación resulta demasiado pesada? En la web Seppukoo (cuyo nombre hace referencia a una modalidad de haraquiri) ofrecen suicidios virtuales gratuitos. Un clic y el perfil de Facebook se convierte en un epitafio. Pero también después de muerto, los demás opinarán sobre el difunto y dejarán sus condolencias. En este cementerio ya hay 20.000 lápidas.

martes 18 de mayo de 2010

Enrique Dans habla sobre Facebook, en Público

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Miguel Ángel Criado me lanzó un par de preguntas para documentar su artículo titulado “Primeros abandonos en la ‘adictiva’ Facebook“, publicado hoy en Público, en el que habla del presunto mal momento que vive la red social, presa de protestas y supuestas deserciones de usuarios reclamando un mejor tratamiento de la privacidad. Mi visión es justamente la opuesta, y avalada además por los datos: Facebook no solo no está pasando por un mal momento, sino que ha incorporado más de diez millones de usuarios desde que en el pasado f8 anunció la batería de cambios contra la que determinados profetas pretenden protestar. En realidad, el problema que tienen algunos no es con Facebook, sino con la cambiante concepción de la privacidad en el entorno de la sociedad en su conjunto.

A continuación, como hago habitualmente, copio el intercambio completo de preguntas y respuestas con Miguel Ángel Criado:

P. Los problemas de privacidad de Facebook, son fruto de que no la considera una prioridad o son más un fallo de los propios usuarios?

R. Los problemas de Facebook con la privacidad no tienen nada que ver con Facebook: son la consecuencia de la evolución de la percepción de la privacidad en la sociedad, algo que podemos ver perfectamente si observamos a los jóvenes actuales, o si nos paramos a pensar en lo absurdo de quienes quieren socializar y tener una vida completa en la red mientras piensan que pueden esconder todo sobre su vida como si fuesen terroristas encapuchados. El problema no lo tiene Facebook, lo tiene la propia sociedad: una sociedad que llegó al concepto de privacidad como un accidente, cuando los grupos humanos residentes en núcleos pequeños en los que no existía la privacidad se trasladaron a grandes ciudades en las que las personas no eran capaces de abarcar la totalidad de los datos del creciente número de personas indiferenciadas que les rodeaban en inmensos bloques de apartamentos. Ahora, merced a la tecnología, hemos vuelto a las aldeas: puedes ver el nombre de un vecino en su buzón, y enterarte de toda su vida mediante unas cuántas búsquedas bien atinadas. No, el problema no es de Facebook: quien quiera, puede poner sus opciones de privacidad en Facebook tan cerradas como las de una monja de clausura. Pero no quieren, porque ello les impide ciertas cosas, ser encontrados por sus compañeros de colegio o localizados por la vecina rubia del quinto: prefieren protestar, y decir que la culpa es de Facebook, en lugar de suya por no haber ni siquiera entrado a cambiar las opciones de privacidad que venían por defecto.

P. Crees que la eclosión de pequeñas redes y software para crearlas puede poner en aprietos a Facebook?

R. En absoluto. Las redes horizontales solo tienen sentido a partir de una dimensión muy elevada, la que permite que encuentres a un porcentaje alto de tu red en ellas. Una red ad hoc sirve para un propósito coyuntural y puede ser muy interesante, pero el trabajo de mantenerla actualizada choca con su escasa dimensión y sus carencias a la hora de gestionar la red. Siempre existirá una red horizontal de propósito generalista donde desarrollemos una gran parte de nuestra vida social, sea Facebook u otra, una red en la que no tiene demasiado sentido andar encapuchado, aunque ello lógicamente no implique que tengamos que compartirlo todo con todo el mundo. En las redes sociales falta mucho desarrollo del protocolo de uso, pero eso no es una carencia de las redes sociales: lo es de los usuarios.